El pasado mes de septiembre se anunció el corte de la conexión de la A-1 con la M-604, la carretera que da acceso al Valle Alto del Lozoya a municipios como Rascafría, Lozoya o Garganta de los Montes. En la nota informativa, apuntaban a que los cortes se prolongarían durante aproximadamente dos meses. El corte se produjo un día después de lo señalado, el 17 de septiembre de 2019, con una fecha estimada de finalización a «finales de noviembre».

Por el momento, el puente que une la rotonda con la autovía continúa cortado y los habitantes del Valle tienen que hacer tres kilómetros más cuando van a la Sierra por la A-1 sentido Burgos y dos más cuando quieren tomar la A-1 en este mismo sentido, para ir a Buitrago del Lozoya u otros pueblos en la carretera de Burgos.

Así, los vehículos que se desplazan desde Madrid hacia cualquiera de los municipios conectados con la M-604 tienen que avanzar hasta el cambio de sentido situado en la salida 72, antes de llegar al municipio de Buitrago del Lozoya. Del mismo modo, quienes quieren incorporarse desde la M-604 a la A-1 en sentido Burgos tendrán que circular dos kilómetros sentido Madrid hasta el desvío de Lozoyuela donde podrán efectuar el cambio de sentido.

Sin embargo este no es el único problema al que aluden los vecinos y visitantes del Valle, ya que el cambio de sentido de la salida 72, en obras hasta el día en que se cortó el desvío de la salida 69, continúa con cierta apariencia de estar en obras. Este tramo no cuenta con las líneas de circulación pintadas sobre el asfalto, además hay una hilera de vallas que hacen de la curva un tramo muy cerrado que obliga a frenar rápidamente a los conductores que vienen de la autovía.

Por el momento no parece que las obras hayan terminado en el desvío de la M-604, pese a haber transcurrido ya casi cuatro meses desde que comenzaron.