Los 23 pueblos con menos habitantes de todo Madrid están en la Sierra Norte de Madrid.

Los encantadores pueblos que conservan el espíritu rural, la arquitectura popular, las arraigadas tradiciones que se transmiten de padres a hijos y un precioso entorno natural son uno de los grandes atractivos con los que cuenta la Sierra Norte de Madrid. Esta zona alberga los 23 pueblos con menos habitantes de toda la Comunidad, y en ninguno de ellos viven más de 320 personas.

LOS PUEBLOS MÁS Y MENOS POBLADOS DE LA SIERRA NORTE

Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y analizados por SierraNorte.com, el municipio menos poblado de la Comunidad de Madrid es Madarcos, con 47 habitantes. A este le siguen La Hiruela y Robregordo (ambos con 48 habitantes), Puebla de la Sierra (60), La Acebeda (65), La Serna del Monte (74), Somosierra (80), Robledillo de la Jara (87), Horcajuelo de la Sierra (89) y El Atazar (93).

En el lado opuesto, los municipios más poblados de la Sierra Norte de Madrid son Torrelaguna (4.724), La Cabrera (2.613), Bustarviejo (2.486), Venturada (2.081), El Vellón (1.942), Buitrago del Lozoya (1.875), Rascafría (1.663), Navalafuente (1.397), Lozoyuela (1.266), y Torremocha de Jarama (975). Aun así, estas cifras son bajas si se comparan con otras las localidades de la Comunidad de Madrid.

En total, los 42 municipios de la Sierra Norte de Madrid cuentan con solo 29.454 habitantes. Número que contrasta con los 6 millones y medio que habitan en el total de la Comunidad de Madrid.

EN BALANCE: PROBLEMAS Y CONSERVACIÓN DE LA TRADICIÓN

Precisamente, el bajo número de habitantes ha permitido a los pueblos de la Sierra Norte de Madrid conservar la esencial de los pueblos pequeños. Frente a los problemas de comunicaciones, servicios y transporte, además de la despoblación y el cierre de colegios, destaca el hecho de que la zona ha sabido conservar su espíritu rural. Así, se mantiene la arquitectura popular, patrimonio cultural, arraigadas tradiciones y un cuidado entorno natural.

En el lado positivo, por tanto, todo ello se convierte en un enorme atractivo para los visitantes, ya que, además, los pueblos son el punto de partida ideal para hacer interesantes rutas y actividades al aire libre, se puede disfrutar de las casas rurales en la Sierra Norte de Madrid y, cómo no, saborear las deliciosas y variadas propuestas de los restaurantes de la Sierra de Madrid, entre otras muchas posibilidades. Una oferta para los visitantes, pero de la que también se benefician los vecinos de los pueblos.