Tejiendo Lozoya es un proyecto que nació hace aproximadamente medio año, cuando se propuso al Ayuntamiento elaborar creaciones de ganchillo para decorar el pueblo de Lozoya, en la Sierra Norte de Madrid. Desde entonces, más de 40 mujeres y niños se han sumado a este proyecto que ya ha llenado gran parte del pueblo de color con las piezas que tejen.

ZOILA ARRIBAS FLORES

Paqui, vecina de Lozoya, es quien inició lo que ahora es Tejiendo Lozoya, se trata de un proyecto común entre vecinos y Ayuntamiento, que es quien suministra la lana. “Vi un árbol de Navidad muy chulo de ganchillo y quise proponerlo en Lozoya. Se lo comenté al alcalde y él me propuso encontrar mujeres que lo hicieran mientras que el Ayuntamiento ponía la lana” explica. Ya que en enero no era el mejor momento para hacer un árbol de navidad, surgió la idea de adornar las jardineras que decoran el pueblo.

Tras dos meses de trabajo, instalaron sus primeras creaciones en las jardineras del pueblo en Semana Santa. Desde entonces, la plaza de la Iglesia, la Plaza Mayor, monumentos tradicionales como la Fuente de los Cuatro Caños, el colegio y algunos bares y casas del pueblo se han decorado con banderines y piezas de ganchillo llenas de color.

Tejiendo Lozoya
ZOILA ARRIBAS FLORES

Cada sábado, todas ellas se reúnen en un salón del Ayuntamiento, “junto con las abuelas van jóvenes, niñas y niños pequeños que poco a poco han aprendido a tejer” cuenta Paqui. Ahora mismo, entre niños y adultos suman 40 personas dentro de Tejiendo Lozoya. Muchos de ellos se llevan la lana a casa y tejen allí, “hay gente muy mayor que no puede venir los sábados y tiene lana en casa para tejer” añade.

TEJIENDO LOZOYA: UN PROYECTO PARA NIÑOS Y MAYORES

Esta iniciativa ha traspasado todas las barreras de la edad y ha llegado a los más pequeños. Además, se ha convertido en una actividad de aprendizaje e intercambio entre los alumnos del colegio de Lozoya y las tejedoras. “La idea gustó mucho en el colegio, la directora se interesó por la idea de Tejiendo Lozoya y nos propuso participar en su proyecto de embellecimiento del colegio” cuenta Paqui. Desde entonces, todos los viernes, una de las tejedoras del grupo iba al colegio a enseñar a los niños a tejer para crear sus propias piezas y decorar el colegio.

Tejiendo Lozoya
TEJIENDO LOZOYA

Actualmente cuentan con numerosos encargos de comercios del pueblo que han solicitado elementos decorativos como estandartes, así como sombras para otros lugares públicos como el colegio y los parques. Además, este año, durante las fiestas la calle principal del pueblo contará con decoración de ganchillo en forma de banderines, farolillos, mandalas y pompones en lugar de los banderines clásicos. “Y, por último, el proyecto final será el árbol de Navidad con luces incluidas” cuenta Paqui.

Tejiendo Lozoya
TEJIENDO LOZOYA

Su logotipo representa a este pequeño pueblo de la Sierra Madrileña, está compuesto por una montaña nevada que teje el Embalse de Pinilla, que se ubica a los pies de Lozoya.

Más allá de la decoración del pueblo, Tejiendo Lozoya es una iniciativa que ha contribuido a generar un ambiente de cooperación y trabajo conjunto entre mayores y niños del pueblo. En un pueblo en el que hay apenas 550 habitantes y los inviernos son largos y fríos, tener una actividad para pasar el rato con otras personas es muy positivo. “Cuando acabemos diremos ¿Y ahora qué? Pero seguro que se nos ocurrirá algo” afirma Paqui.

Tejiendo Lozoya
TEJIENDO LOZOYA