Garganta de los Montes es un municipio de apenas 330 habitantes en la Sierra Norte, a 78 kilómetros de Madrid. Los núcleos de Garganta y El Cuadrón conforman este municipio en el valle alto del Lozoya, entre suaves colinas a las puertas de este valle.

Se trata de uno de los pueblos más auténticos y mejor conservados de la Comunidad de Madrid. Su clima fresco en verano y de nieve en invierno, acompañados de los paisajes de su entorno, han propiciado la expansión urbana. Sin embargo, esto no ha afectado a la imagen de Garganta de los Montes, ya que su núcleo mantiene su carácter rural con construcciones tradicionales.

UN PUEBLO DE RECONOCIMIENTO NACIONAL

La belleza de su entorno, que cuenta con multitud de especies de flora y fauna típicas del paisaje mediterráneo y de montaña y sus actividades agrario-ganaderas, y su estado de conservación situaron a Garganta de los Montes como finalista para convertirse en Capital de Turismo Rural 2017.

El municipio optaba a este puesto gracias a su patrimonio natural. Se encuentra rodeado de gran cantidad de especies, desde ganado hasta aves y reptiles que se concentran junto a numerosos arroyos regueras y manantiales que llegan hasta el Embalse de Riosequillo, que llega hasta su término municipal. La flora es también muy variada, con árboles como robles, pinos y chopos, además de arbustos y plantas aromáticas típicas de la zona.

Desde el municipio surgen multitud de rutas y senderos que permiten disfrutar de un contacto directo con la naturaleza a pie o en bicicleta. Toda una experiencia para los sentidos, que permite observar animales, pero también escuchar el canto del cuco o de los grillos y oler el cantueso o el tomillo.

UN MUNICIPIO RENOVADO Y EN AUGE

Su origen histórico hay que buscarlo en la Edad Media, en torno al siglo XV, cuando algunos pastores se asentaron junto con sus familias en esta zona. El municipio se ha dedicado tradicionalmente a las actividades ganaderas y, en menor medida, a la agricultura, con algunos molinos. A estas actividades, se sumarían los artesanos y jornaleros.

Durante los últimos años, tras sufrir las consecuencias del éxodo rural a mediados del siglo pasado, el pueblo ha desarrollado nuevas actividades como la cinegética y de pesca, el ecoturismo y el turismo rural, que han dado un giro a la vida de Garganta de los Montes.

Hoy en día es uno de los municipios más atractivos de la Comunidad de Madrid ya que aúna turismo cultural y patrimonial, con actividades ecológicas y tradicionales. Destacan rincones como la plaza del Pocillo o la de San Pedro, donde se encuentra la iglesia. A esta se entra por un pequeño pórtico que alberga una escultura homenaje a las altareras, las mujeres que se encargan de adornar el pueblo para la fiesta de El Corpus. Además, destaca el monumento a la Paz.

Entre sus múltiples hoteles y alojamientos rurales, existen propuestas de agroturismo, un modelo de turismo que une el ocio y entretenimiento con la interacción con el entorno, la naturaleza y las actividades agrícolas de la Sierra Norte, como la ganadería y la siembra y recolección de frutas, verduras u hortalizas en el huerto.