Antonio del Pozo es alcalde de Berzosa del Lozoya desde hace 28 años y vuelve a presentarse a los comicios por el Partido Popular. Cuando llegó a la alcaldía, el pueblo se encontraba, como la mayoría del resto de pueblos de la zona, en una etapa de despoblación y envejecimiento. La lucha por la revitalización es uno de los principales objetivos del edil desde que llegó a la alcaldía, una tendencia a la alza gracias, en gran parte, a los proyectos sociales que se han llevado a cabo en Berzosa en las últimas décadas.

Te vuelves a presentar a las elecciones municipales del 26 de mayo ¿Qué proyectos te quedan por llevar a cabo en Berzosa?

Sí, me presento y ahora lo que quiero es ampliar la residencia de mayores. Quiero que llegue a 40 plazas porque una residencia para que sea autosuficiente económicamente tiene que llegar a unas 40 plazas. Este proyecto es claramente una apuesta de futuro.

¿En qué consisten esos proyectos sociales que se llevan a cabo en Berzosa?

Proyectos sociales tenemos una casa de acogida, una residencia de discapacitados y una de mayores. La residencia de mayores la hemos abierto este 1 de enero y es el último de los proyectos llevados a cabo. Son proyectos municipales los tres, solo que la casa de acogida la lleva una fundación con un contrato ajeno al Ayuntamiento.

Pues el primer proyecto que peleamos desde el Ayuntamiento fue la casa de acogida, que es para menores de entre 14 y 18 años, está gestionada por una fundación, pero bueno nosotros fuimos los promotores. Es un proyecto muy diferente a los demás, aunque estos jóvenes pueden ser considerados conflictivos, nosotros decidimos apostar por el proyecto, que además da trabajo a bastantes personas.

En cuanto a la residencia de mayores y la de discapacidad, los convenios son del Ayuntamiento, pero lo que hemos hecho ha sido sacar una gestión externa, a una fundación y a una empresa de proyectos sociales. Entre las dos, dan trabajo a decenas de personas, pero también son un servicio muy necesario que creíamos que teníamos que dar. Por fin podemos dar a los habitantes de Berzosa la opción de tener una residencia en el pueblo.

“El ayuntamiento, no tiene ningún beneficio económico de esos proyectos, pero el beneficio es tener más gente empadronada, gente que se muda aquí y adquiere viviendas”.

¿Cómo ha cambiado Berzosa desde que entraste en el Ayuntamiento?

Al día de hoy, estamos en torno a los 300 censados. Cuando yo entré en el Ayuntamiento éramos unos 60, para crecer eso hacen falta proyectos como la residencia, viviendas públicas… que al entorno le den vida. Hay pueblos como Robledillo que en invierno no tienen más que unos 80 habitantes, pero hay gente que va a vivir allí porque trabaja en la casa de acogida o en las residencias. Además, son familias también, todo esto no salpica solo a Berzosa, sino que afecta a los pueblos de alrededor.

Nuestra zona es muy diferente a otras como el Valle del Lozoya, esta podríamos decir que es la zona pobre de la Sierra y el Valle es otro mundo, pero dentro de aquella zona hemos conseguido ir revitalizándola y a nivel de alquileres, por ejemplo, está muy demandado. En Berzosa los alquileres siempre han costado más, porque tenemos más oferta de ocio que otros pueblos de alrededor que no tienen ni supermercado.

Pero Berzosa antes era como esos pueblos…

Sí era así, de hecho, solo teníamos un bar en el pueblo, era el único restaurante y estaba casi siempre cerrado, tuvimos que hacer hasta un bar del Ayuntamiento. El bar que funciona es el del Ayuntamiento, el supermercado es del Ayuntamiento, la residencia también, hasta hace poco el albergue también era municipal. También hemos impulsado el pueblo con oferta de vivienda pública, el Ayuntamiento ha hecho de promotor, construyendo y vendiendo viviendas. También con proyectos de reurbanización y venta de suelo. En la actualidad tenemos un proyecto de diez viviendas protegidas que se está terminando y tiene que estar listo.

“Mantener el colegio abierto nos ha costado también años de sudores y trabajo, además de dinero. Nos costó mucho cerrarlo, ha sido un proyecto al que hemos puesto tanto esfuerzo que se hizo duro”

¿Entonces la revitalización de los pueblos depende del Ayuntamiento más que de cualquier proyecto externo?

En pueblos como Berzosa, donde no hay iniciativa privada apenas. Si te vas al Valle o a Cervera hay albergues, restaurantes, actividad privada… Porque tienen un recurso importante que es el embalse, cosa que otros no tenemos. En todos los Ayuntamientos que no hay iniciativa pública, el pueblo está muerto. A mi el tener un pueblo chapó, bonito, con arquitectura rural, tradicional, todas las calles bonitas, muy estético, pero muerto no me vale. Prefiero tener algún bache en las calles, pero que el pueblo tenga vida y movimiento.

Que haya un bar, una tienda, un colegio abierto, que tenga infraestructuras y servicios. Y si quieres que el pueblo tenga vida tienes que hacerlo tú. Si el Ayuntamiento no es el que apuesta entonces no se hace nada. Siempre he dicho que la inversión en obras, levantar calles y hacerlas nuevas, adoquines y demás, muy bonito, pero ¿genera algo al pueblo más allá del servicio? Nada.

Y en cuanto a familias y niños ¿Cuál es la situación?

Teníamos colegio de 0 a 3 y de 3 a 6 años, pero el año pasado lo cerramos porque no había niños. Imagínate si nosotros no tenemos niños con esta dinámica imagínate otros. Para mantener el colegio teníamos que ir a recoger a los niños a otros pueblos y al final había más de fuera que de Berzosa. La idea es que algún día si volvemos a tener entre 5 y 10 niños podamos volver a abrir, porque nos costó mucho cerrarlo, es realmente una pena. Pero mantener el colegio abierto nos ha costado también años de sudores y trabajo, además de dinero. Nos costó mucho cerrarlo, ha sido un proyecto al que hemos puesto tanto esfuerzo que se hizo duro.

¿Cómo cree que se ve desde otros pueblos la gestión que se hace en Berzosa?

Los demás pueblos siempre alucinan con los presupuestos de Berzosa, que superan los dos millones, pero es por los proyectos que tenemos. Al principio qué iba a tener yo dos millones, tenía dos pesetas, pero ahora mi presupuesto se sustenta por los proyectos que tenemos. Es un dinero que según entra, sale, porque se destina a proyectos sociales, entonces le quitan importancia. Pero no por venir de las residencias hay que restarle la importancia que tiene, porque es entidad que le das al pueblo. Sirve para revitalizar toda una zona. El ayuntamiento, no tiene ningún beneficio económico de esos proyectos, pero el beneficio es tener más gente empadronada, gente que se muda aquí y adquiere viviendas, el asentamiento de población, en definitiva. Esa repercusión social nosotros la valoramos mucho.