La conservación del lobo en llevada a cabo por la Consejería de Medio Ambiente de Madrid no está siendo efectiva. La asociación Circinaria, Estudio y Conservación lleva varios años elaborando censos de lobos atropellados en distintas carreteras del territorio español y estudiando el impacto sobre sus poblaciones. En el último trimestre de 2018, la asociación contactó con Ecologistas en Acción de la Comunidad de Madrid para colaborar en la conservación del lobo en la región y zonas aledañas, ante, según aseguran, «la pasividad de la administración regional».

Según la asociación Circinaria, Estudio y Conservación numerosos lobos, de los cinco grupos introducidos en el Sistema Central, son atropellados en las carreteras españolas en la zona atravesada por la autovía A-1 y la carretera N-110. Desde 2016 hasta mayo de 2019 se han registrado 22 muertes. Estas infraestructuras pertenecen al Ministerio de Fomento que por el momento tampoco se ha manifestado al respecto.

No obstante, los problemas causados por la reinserción del lobo no vienen provocados por el animal de manera directa, sino que derivados por la mala gestión que se está realizando. Sus fallos, aseguran, se deben a la falta de vallado perimetral y pasos de fauna. La inexistencia e ineficacia de estos vallados provoca su muerte y la de otros animales causando también complicaciones en las poblaciones cercanas, como el peligro de accidentes de trafico.

Una postura que contrasta con la de la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid que niega que los atropellos sean un problema relevante para el lobo en la región.

El pasado febrero Ecologistas en Acción avisa del informe de Circinaria a Dirección de Carreteras del Ministerio de Fomento solicitando la resolución de los problemas existentes que conllevarían a la salvación y protección tanto del lobo ibérico como del ganado de la zona. Ante el aviso no se ha obtenido respuesta y tanto la asociación encargada de la realización del informe como Ecologistas en Acción insistirán porque de este modo se protegerá de una mejor manera al lobo y al resto de ganado.

LA CUESTIÓN DEL LOBO EN LA SIERRA NORTE

La gestión del lobo el la Sierra Norte se ha puesto en duda desde que la especie retornó a la zona. Los ganaderos han manifestado desde entonces los problemas que ha causado sobre sus explotaciones y la inseguridad de sus animales. Asimismo, se ha criticado la respuesta que se ha dado desde la administración cuando se han producido ataques del lobo a los animales.

El último ataque de lobo que tuvo bastante repercusión tuvo lugar en Horcajuelo de la Sierra. Su resultado fue grabado en vídeo por el ganadero propietario del malogrado animal. El vídeo fue difundido por UPA para mostrar la gravedad del problema. La dureza de las imágenes, aseguran, permite hacerse una idea del sufrimiento que esta especie depredadora causa a la ganadería extensiva madrileña. Pretenden así causar impacto para mostrar las consecuencias del ataque del lobo.

La postura desde UPA Madrid ha sido clara al respecto. «El lobo debe vivir donde sea factible su presencia, en la Sierra madrileña, donde vivimos personas y se desarrollan actividades que nos benefician a todos, como la ganadería, no es posible su expansión descontrolada».