Berzosa de Lozoya es uno de los municipios más pequeños de la Comunidad de Madrid, aunque por habitantes, con unos 200 censados en 2018, supera con creces a algunos de sus vecinos más cercanos como Serrada, Robledillo o Paredes. Posiblemente haya tenido mucho que ver en este hecho los diferentes proyectos sociales que se han llevado a cabo en el municipio en las últimas décadas.

Antonio del Pozo ha sido el alcalde de Berzosa durante 28 años, a lo largo de sus legislaturas se han emprendido tres grandes proyectos, el último muy reciente, que han dado vida al pueblo y contribuido a la revitalización de buena parte de la Sierra Norte. Se trata de una residencia de ancianos que fue inaugurada el pasado mes de enero, una casa de acogida en la que viven jóvenes en situación de vulnerabilidad y una residencia para personas con discapacidad intelectual.

TRES PROYECTOS SOCIALES CON VARIOS COLECTIVOS

La casa de acogida es de propiedad privada, el Ayuntamiento fue promotor del proyecto, pero el convenio fue concedido a una fundación. Se abrió hace ahora cerca de 15 años. En ella viven 14 menores hasta 14 años y 5 hasta 18 años, todos ellos en situaciones complicadas, sin hogar, recursos o familia. En esta casa trabajan más de 20 profesionales, pero además su presencia en el pueblo ha contribuido a la edificación de varios espacios para estos jóvenes y su formación. «Es un proyecto muy diferente a los demás, pero es un proyecto por el que se decidió apostar hace muchos años. Aunque estos jóvenes pueden ser considerados conflictivos decidimos apostar por el proyecto», explica Antonio del Pozo.

Por su parte, la residencia de personas con discapacidad no gravemente afectados surgió de la idea del Ayuntamiento de construir una residencia de ancianos, que, sin embargo, terminó dando espacio a personas con discapacidad intelectual, el número de personas que se han beneficiado de sus servicios a ido variando en torno a las 16. El proyecto surgió tras la edificación de distintos espacios, edificios y medidas de accesibilidad para cubrir las necesidades del municipio y que pudieron utilizarse para la residencia. El espacio se adjudicó por concurso público a una fundación que se ocupa de la gestión de la residencia. De esto hace ahora más de 12 años.

RECIENTE INAUGURACIÓN DE LA RESIDENCIA DE ANCIANOS

El último gran proyecto social ha sido la residencia de ancianos. El Ayuntamiento ha tratado durante años de aprobar el proyecto para dar un servicio que consideran «muy necesario» para sus habitantes. Finalmente el pasado 1 de enero se inauguró esta residencia con 21 plazas, aunque no fue hasta el día 14 cuando se ocupó la primera de ellas. Actualmente todas están ocupadas, 16 son concedidas por la Comunidad de Madrid y el resto por el Ayuntamiento. Pese a que desde el Consistorio afirman estar muy contentos con este proyecto, el alcalde, Antonio del Pozo ha manifestado su intención de duplicar las plazas durante la próxima legislatura si resulta reelegido. El proyecto fue adjudicado a una empresa que gestiona varias residencias en la Península Ibérica.

UN MOTOR ECONÓMICO Y DE REVITALIZACIÓN PARA LA ZONA

La población de Berzosa se ha triplicado en los últimos años, además la actividad económica ha mejorado tanto en este municipio como en otros cercanos como consecuencia de la oferta de trabajo de la casa de acogida y las residencias. En la casa de acogida trabajan cerca de una veintena de profesionales, mientras que en la residencia de discapacitados se suman otros 30 puestos profesionales y otros 12 en la residencia de ancianos. «Aquí trabaja gente de Berzosa, pero también vienen de otros pueblos cercanos, de Buitrago, La Cabrera, hasta desde Gargantilla», explica Antonio del Pozo.

Las políticas públicas han sido el motor de la revitalización en la gestión llevada a cabo por el alcalde del Partido Popular. «Hemos impulsado estos proyectos, hemos construido servicios públicos, actuado de promotores construyendo viviendas y poniéndolas a la venta. Las políticas públicas han tenido mucho peso» explica del Pozo.

El Ayuntamiento es el propietario de otros servicios públicos como el bar del pueblo, la tienda o la piscina que generan empleos y pretenden mantener activa la economía del municipio. Este tipo de acciones son las que considera Antonio del Pozo que marcan la diferencia con otros municipios: «si dejas que el pueblo se muera, sin empleo, sin tienda, sin bares, entonces ya no te vale de nada lo que hagas».