Cuatro mujeres integran la cooperativa Bailandera, donde todas cobran por igual. “Aunque no hagamos lo mismo, valemos lo mismo”, subrayan. Sus cervezas transmiten la esencia de su origen, la Sierra Norte de Madrid, al elaborarse con ingredientes ecológicos y de proximidad cultivados en la localidad de Bustarviejo.

Ana, Clara, Carmen y Beatriz son las socias de esta fábrica de cerveza hecha de forma tradicional y con productos totalmente ecológicos que se abre hueco en las estanterías de los productos de la Sierra Norte. Se trata de cerveza artesana de la Sierra que, en principio está solo disponible para los habitantes de la zona. «No tenemos interés en llegar más allá de la Comunidad de Madrid, nos gusta nuestra zona» asegura Beatriz, una de las cuatro socias ‘cerveceras’. Porque esta empresa está constituida solo por mujeres. «Es un gremio muy masculinizado, creo que solo hay dos cerveceras compuestas solo por mujeres. Aunque la cerveza de toda la vida la han hecho las mujeres, desde que surgió en el antiguo Egipcio, era un complemento más a las tareas domésticas».

La próxima semana sus cervezas podrán probarse en la quinta edición de Artesana Week Lavapiés (AWL). Del lunes 1 al domingo 7 de abril, 33 cerveceras independientes pinchan más de 400 variedades en 31 locales del barrio madrileño. 14 fabricantes proceden de la Comunidad de Madrid y 19 de otras 15 provincias.

«No queremos crecer más allá de Madrid, esto está vinculado con el producto de cercanía, trabajamos con ingredientes ecológicos, no queremos crecer y con ello dejar de cumplir con esas premisas»

«Cerveza Bailandera empezó en 2015 con tres de las compañeras, dos de ellas hacían cerveza en casa para autoconsumo. Se habían venido a vivir a la Sierra, pero tenían trabajos urbanos, fue cuando fueron madres que decidieron intentar dotarse de un negocio en Bustarviejo, para no tener que ir y volver a Madrid» explica Beatriz. Se sumaron dos mujeres más, Beatriz una de ellas, aunque una de las socias abandonó hace poco el negocio. Todas ellas vivían en Madrid y se habían mudado a Bustarviejo en busca de un entorno más tranquilo con una vida más calmada. «Elegimos una alternativa de vida más rural, pero sin perder la conexión con la ciudad, porque venimos de allí y tenemos vínculos. Es un pueblo que te ofrece mantener ambas cosas. Además tres de las cuatro tenemos niños pequeños y queremos que crezcan en un entorno así, más amable», comenta.

En Bustarviejo es donde producen la cerveza al completo: «hacemos la parte de producción en Bustarviejo, la distribución es por toda la Sierra y por Madrid», cuenta Beatriz. «No queremos crecer más allá de Madrid, esto está vinculado con el producto de cercanía, trabajamos con ingredientes ecológicos, no queremos crecer y con ello dejar de cumplir con esas premisas». Y esta es la esencia de sus cervezas, la artesanía con la que se elabora, siempre con productos ecológicos. «Ofrecemos un producto de calidad, buscamos la diferenciación a través del uso de ingredientes ecológicos, con una importante variedad, buscamos el reciclaje y la sostenibilidad. Producimos todo aquí, hemos reutilizado maquinaria del sector de la leche para hacer cerveza, por ejemplo».

Nos caracterizamos por haber llevado a cabo un negocio más basado en reciclar y reutilizar que en tecnología punta»

En los últimos años se ha producido un ‘boom’ en el mundo de la cerveza artesanal con el surgimiento de unas doscientas empresas por año del sector. Un negocio que supone altos costes. Es por este motivo que en Bailandera han decidido emplear todos los medios que han tenido a su disposición, como la maquinaria que menciona Beatriz, para no tener que acometer una gran inversión. «Preferimos no tener que pedir un crédito, si no trabajar con lo que teníamos, buscando ese producto artesanal y diferente a lo que hacen el resto con sus grandes máquinas e inversiones», explica. «Nos caracterizamos por haber llevado a cabo un negocio más basado en reciclar y reutilizar que en tecnología punta. Intentamos ir poco a poco, intentamos crecer en la medida en que podamos producir, no basamos el crecimiento en la generación de deuda», añade.

Tienen cervezas de numerosos tipos que se comercializan por numerosos comercios y bares de la zona de la Sierra Norte, aunque comentan que hay quien se pasa por la fábrica para llevarse alguna de vez en cuando. De trigo, la Bustar Pale Ale basada en la receta de la Americana Pale Ale, negra, frutales y diferentes propuestas en función de la estación son parte del catálogo de Cerveza Bailandera.

«Emprender en Bustarviejo o en cualquier pueblo es muy importante para que el territorio pueda generar sus propios productos, creo que es algo vital para dinamizar los pueblos. Demostrar que se puede vivir en un pueblo y formar allí tu propio negocio» comenta. Además, su labor de emprendimiento en el pueblo no se queda ahí, ya que en Semana Santa abrirán una cervecería con sus cervezas artesanas y de otro tipo en el municipio de Bustarviejo.